domingo, 15 de mayo de 2011

Capitulo 26.

Me quedé pensando durante unos minutos, ¿Y si sigo escribiendo? Sí, así dentro de unos años, cuando vuelva a leer, me acordaré de todo. Me levanté de la silla, terminé de recoger todo y busqué un bolígrafo. Cuando lo encontré me senté delante del escritorio. Lo abrí por la página que estaba libre y empecé a escribir.
Pensé en escribir desde que me fui de viaje y así eso no se me olvidaría.
“18 de Febrero del 2011.
Querido diario. Hoy hemos emprendido el viaje hacia los pirineos. Los primos no pudieron venir, así que tendré que hacer Snow yo sola. Cuando llegamos me choqué con un chico súper raro. Me lo crucé varias veces ese día. Aún no me termino de creer que Pablo quiera a Miri. Este día ha sido un poco aburrido. Espero que mañana sea más divertido.”
Releí ese día una y otra vez. Es muy corto, pero lo suficiente como para acordarme. Continué.
“19 de Febrero  del 2011.
Querido diario, hoy me levanté con ganas de hacer Snow. Me puse el mono de Snow y las botas y bajé a desayunar. Me dirigí a las pistas y me monté en el telesilla. Me tocó con un chaval muy raro. Iba vestido de negro y todo de marca. Me quedé mirándolo. Éste me miró y después apartó la mirada. Yo hice lo mismo. Cuando llegamos , cogí otro telesilla y subí hasta arriba. Mientras iba bajando miraba el paisaje. Era precioso. En una de esas veces, me paré y un chico me llevó por delante. El chico del telesilla. ¿Simple casualidad o destino? No lo sé. Pero ya me estaba hartando de tanto choque. El chico me pidió perdón y siguió bajando. Me fui al hotel. Comí. Subí a la habitación y papá y mamá no estaban así que me tumbé y cogí la Blackberry. Al rato bajé a la piscina y como había mucha gente , me quedé leyendo una revista. Cuando la piscina se fue desalojando me metí. Cuando me di cuenta estaba sola. A los pocos segundos un chico estaba entrando en la piscina. No le hice mucho caso, pero cuando me di cuenta, era Justin Bieber. Cuando me vio empezó a gritar así que  le dije que yo ya me iba, que dejara de gritar. Empezamos a hablar y al final me invitó a cenar en el  bufet. A las 11 bajé a cenar. La cena fue muy bonita. Me había equivocado respecto a mis pensamientos hacia él. Después fuimos a su habitación, me cantó “One Less Lonely Girl” y me besó. Le dije que necesitaba tiempo, y me fui a mi habitación. Mamá no me creía cuando le dije que había estado con él, y papá se cabreó un montón porque se creía que le estaba mintiendo. Le dije a mamá que mañana se lo presentaría y nos fuimos a dormir.”
“20 de Febrero de 2011.
Querido diario, hoy me levanté, bajé a desayunar y antes de irme a hacer Snow fui a preguntar a recepción sobre la habitación de Justin. Me dijeron que se había ido a seguir con su gira. Me dio una punzada en el corazón, no sabía qué hacer. Así que me subí a la habitación. Hablé con mamá y me dijo que no pasaba nada. Que ella me creía, pero sobre todo, que me olvidara de todo lo que había pasado. Le dije que quería volver a Madrid y ella habló con papá. Mientras yo fui a dar una vuelta por el pueblo. Todo me recordaba a Justin. Cuando volví me dijeron que mañana por la mañana volveríamos. Me pasé toda la tarde y toda la noche en mi habitación.”
Seguí escribiendo sucesivamente todos los días siguientes. Desde la primera hora de la mañana hasta la última. Cada paso que di los escribí tal y como los recordaba, hasta que llegué a ese día. ¿Sigo? ¿Me lo salto? ¿Lo escribo? ¿Me hará mal escribirlo?. Seguiré. Si de verdad olvido a Justin, el día que vuelva a releer todo el diario ya me habré olvidado de él. Seguí escribiendo.
 “5 de Marzo del 2011.
Querido diario, hoy es el gran concierto de Justin Bieber. Me levanté con ganas. Me vestí, desayuné y me fui al Palacio de Deportes. Allí conocí a una chica que se llama Claudia. Ella tenía un pase para conocer a Justin. Qué suerte, ojalá hubiera sido mío. La madre de Claudia tuvo que irse así que me quedé con ella. El plan era el siguiente: mientras ella estaba dentro yo me intetaba colar en el backstage para hablar con Justin, a la salida yo la llevaría con su madre y todo listo. Pero no fue así. Cuando me metí en el backstage los momentos de tensión fueron bastantes. Cuando Justin me descubrió empezó a gritar hasta que supo quién era yo. Le conté todo lo que había sufrido y todo lo que pasé durante esas semanas. Cuando él me iba a contar lo que él pasó, apareció Selena. Sí, era su novia. Salí de allí lo más rápido que pude. Le dije a Justin que se olvidara de mí. No quería saber nada más de él. Fui a buscar a Claudia, y resultó que la habían secuestrado. Mientras hablaba con el segurata, vino Justin y quiso que me montara en su coche para buscar a Claudia. Al principio yo no quería, pero era por Claudia, así que me subí. Fuimos a la comisaría y hablamos con el jefe. Mandó a sus compañeros a registrar la zona y a buscarla. Justin y yo salimos fuera, empezamos a caminar en silencio. Hasta que yo hablé. Le pregunte por qué había estado con Selena. Él me contó todo lo que había pasado durante el tiempo que no nos vimos. Estaba con Selena para olvidarse de mí, pero me seguía queriendo. Me preguntó qué sentía yo. Le fui a contestar pero justo en ese momento, como si nos hubiera estado espiando, apareció Selena y se llevó a Justin a rastras. Me quedé allí, sin moverme, sin saber qué hacer. Entré en la comisaría, estaban los padres de Claudia. Al rato llegó Isa. Sí, Isa, la misma Isa del hospital, era su tía. Increíble. Estube hablando con ella sobre el tema de Justin cuando me empezó a sonar el móvil. Era Miri, quería hablar conmigo en el parque. Me dirigí al parque y me quedé dormida. Tuve una pesadilla, Selena me secuestraba y me mataba. Si que la odio. Cuando me desperté era super tarde así que me volví a la comisaría. Vi una nota de Miri, quedaríamos mañana. Llegué allí  y me dormí.”
Miré la hoja. WOW..Ese día había sido muy largo. Me ocupó dos hojas. Lo releí varias veces. Se me saltaban las lágrimas al leer la parte de Justin. Pero tenía que ser fuerte.
-¡Fanny! ¡A cenar que ya están los abuelos!-Dijo mi madre desde abajo-
Yo: ¡Voy! –le contesté-
Me sequé las lágrimas. Miré la hora. Las nueve y media. ¡DIOS! ¡Llevo toda la tarde escribiendo! Creo que es la vez que más he escrito. Bajé las escaleras. En el comedor estaban mis abuelos sentados junto a mi padre. Mi madre entraba y salía de la cocina. Saludé a mis abuelos.
Abuelo: ¡Hombre! ¡Si es la nieta más bonita del mundo! –dijo abrazándome-
Yo: Abuelo, siempre que me ves dices eso. ¿No te cansas? –reí-
Abuela: El abuelo es muy repetitivo cariño. Lo sabrías si llevaras viviendo con él más de cincuenta años. Te cansarías de escuchar siempre lo mismo- rió-
Abuelo: Pues tú también te repites mucho y yo no te digo nada.
Abuela: Será porque yo..
Yo: Ya vale, ya vale. Todos nos repetimos mucho. Dejémoslo  ahí. –dije moviendo los brazos-
Mamá: Cariño, ven a ayudarme a traer esto.
Yo: Voy, pero sigo sin tener hambre.
Papá: Pero si llevas todo el día sin comer. Te va a dar algo.
Yo: Pero que quieres que haga..comeré algo, pero no mucho.
Ayudé a mi madre a traer las cosas. Cuando terminamos nos sentamos a cenar. Había pavo con verduras. Entre risas y pequeñas discusiones empezamos a comer.
Abuelo: Bueno, bueno, ¿Y qué pasó al final con el famoso Justin Bieber? –dijo mirándome mientras se llevaba un trozo de pavo a la boca-
Cuando me dijo eso se me calló el tenedor al suelo y me quedé petrificada. Recordé todo lo que había pasado esa tarde. Lo había perdido. Me quedé pálida. Sin habla. Intentaba contestar, pero no podía. Las palabras no me salían de la boca. Lo único que quería era llorar. Sin decir nada, me levante de mi asiento y subí corriendo las escaleras. Cerré la puerta de mi cuarto con un portazo y me tumbé en la cama a llorar. Quería tenerlo a mi lado. Que me cantara. Que me consolara cuando estoy triste.
Abuelo: ¿Qué  ha pasado? ¿Qué he dicho? –dijo extrañado-
Mamá: No pasa nada abuelo, cosas de adolescentes. Ya se le pasará.
Siguieron cenando. Yo no volví a bajar en toda la noche. Tenía los ojos rojos de llorar. Ya casi no me salían las lágrimas.
Tocaron a la puerta.
Abuelo: ¿Se puede? –dijo mientras abría la puerta-
Yo: Sí, pasa. –dije secándome las lágrimas-
Abuelo: Siento haber sacado el tema.. Tu madre me lo ha contado todo..
Yo: No pasa nada abuelo, no sabias nada. Es normal. No te preocupes.
Abuelo: Bueno, nosotros nos vamos ya que es tarde.
Yo: ¿Qué hora es?
Abuelo: Las once y media.
Yo: Ah,vale. Bueno voy a bajar a despedirme de la abuela también. –dije mientras me levantaba de la cama-
Bajamos las escaleras y cuando llegué abajo me despedí de mi abuela, de mi abuelo y les di la buenas noches a mis padres. Subí las escaleras y llegué a mi cuarto. Cerré la puerta. Miré el escritorio. Estaba el diario. Me acerqué. ¿Escribo lo de hoy? Sí, será lo mejor. Sino será como un cuento sin terminar, un libro sin acabar, una historia que no tiene final.. Pero nuestra historia sí tiene final, acabó hace unas horas. Cuando él se marchó. Ya no volverá. Se olvidará de todo. Seguirá con su vida, con su gira, con su sueño..
Cogí el boli y comencé a escribir todo el día de hoy, al igual que los demás. Busqué en una revista una foto de Justin, la recorté y la pegué. Miré la foto. Es muy fotogénico. Salía posando con las manos en los bolsillos y mirando a la cámara con su “cara sexy”. Cuando pensé lo de su cara sexy una sonrisa se dibujó en mi cara. Recodé esos momentos en los que estábamos en la piscina, hablando. Cuando yo lo “odiaba”, cuando iba a irme de la piscina y me dijo “ adiós, mi cara sexy se despide de ti” y yo le contesté “Adiós Justin, adiós cara sexy”. La verdad es que parece un sueño que ya no esté, que se haya marchado para siempre. Pero es así, es la verdad y por muy dura que sea, no hay que mirar atrás.
Cerré el diario. Deshice la cama. Apagué la luz y me dormí.
A la mañana siguiente me despertaron ruidos de abajo de gente hablando y riendo. Me di media vuelta e intenté volver a dormirme. No podía. Volví a darme la vuelta. Me tapé la cabeza con la almohada. Tampoco. Decidí ver quien había abajo. Me levanté de la cama. Cogí el móvil y miré la hora. Las doce y media. Vaya, si que soy dormilona. Dejé el móvil en el escritorio cuando me di cuenta de que mi diario no estaba. Miré la puerta. Estaba abierta. Bajé corriendo las escaleras y allí lo vi, sentado en el sofá leyendo mi diario y riéndose.

sábado, 14 de mayo de 2011

Capitulo 25.

Cada una nos fuimos por un lado. Me dirigí a la comisaría. Mientras iba caminando vi a alguien que caminaba en sentido contrario a mí. Pablo. No tenía ganas de verlo. Crucé a la otra acera y me tapé la cara para que no me viera. Al minuto miré para ver si estaba. Ya se había ido. Seguí andando.
Cuando llegué a la comisaría había un montón de coches de policía en la puerta. Entré como pude y cuando pasé a toda la gente que había en la puerta vi a un corrillo de gente  riendo y abrazándose. Me acerqué para ver qué era.
Cuando llegué a ellos vi a Isa.
Yo: ¿HOLA? ¿Qué es lo que pasa?
El corillo se abrió y apareció una niña llorando de felicidad.
Yo: ¡CLAUDIA! –Dije abrazándola con lágrimas en los ojos-
Claudia: ¡Fanny! ¡Te he echado de menos! –dijo llorando aun más que antes-
Yo: Lo siento cariño, me retrasé y..
Claudia: No pasa nada. Eso ya no importa. Lo importante es que estoy aquí otra vez.
Isa: ¡Sí! Y todo gracias a..
XX: ¡A MÍ!
Todos se rieron menos yo. Me di la vuelta para ver quién era. Cuando vi quien dijo eso deseé no haberme girado.
Yo: Ah, bueno..Ahora que ya está Claudia de vuelta me voy, que tengo muchas cosas que hacer.-dije mientras me dirigía a la puerta-
Justin: ¡EH EH! Tú no te vas. Vamos a ir a comer todos juntos y tú también vas a venir- dijo cogiéndome del brazo-
Claudia: Fanny, ven a comer con nosotros ¡por favor! –dijo arrodillándose en el suelo-
Yo: Pero Claudia es que..
Claudia: Fanny por fi.. –puso cara de cachorrito-
Todos: Venga Fanny..
Yo: Bueno vale..Pero antes tengo que llamar a mi madre. –dije sacando el móvil- Ahora vengo.
Justin: Ahora tengo que hablar contigo.
Yo: Yo no tengo nada de qué hablar. –dije sin mirarlo y marcando el número de mi madre-
Salí de la comisaría. Me quedé en la puerta. Miré al cielo. ¿Por qué? ¿Por qué me persigue? La verdad es que por una parte me alegro de que esté aquí, pero por otra desearía que no hubiera vuelto. Me ha hecho mucho daño..
Mi madre me cogió la llamada.
Mamá: Dime cariño.
Yo: …
Mamá: ¿Hola? ¿Fanny? ¿Estás?
Yo: ¡Ah!..esto.. sí si. Te he llamado para decirte que ya han encontrado a Claudia.
Mamá: ¡Qué bien¡ ¿no?
Yo: Si, muy bien.
Mamá: ¿Te pasa algo? Te noto.. rara.
Yo: No..no me pasa nada. ¡Ah! Otra cosa. Que me han invitado a comer con ellos. Puedo ir ¿no?
Mamá: Cariño, haber si ahora van a ser ellos tu familia.
Yo: JAJAJA. No mamá. Pero es que Claudia quiere que valla. Y me da cosilla de no ir, parece que le hace mucha ilusión que yo valla también.
Mamá: Bueno, puedes ir. Pero esta tarde vienes porque los abuelos van a venir a cenar.
Yo: Vale mamá. Me voy, Adiós.
Mamá: Adiós y ten cuidado.
Colgué. Me senté en un banco que había al lado de la entrada. ¿Estaría soñando? No puede ser que todo esto me haya pasado en menos de un mes. Suspiré. Miré el paisaje. Lo típico. Abuelos caminando, padres con sus hijos, gente buscando aparcamiento, familias que van a comer todas juntas, amigas contándose lo que les ha pasado con el chico que les gusta, niños jugando en el parque..  Volví a suspirar. Echo de menos aquellos cuando yo era pequeña, cuando iba al parque con mis padres, con mis abuelos, con Miri.. Cuando una simple  piruleta me podía hacer la niña más feliz del mundo.. Pero todo eso ha cambiado.
Mientras estaba sumergida en mis pensamientos alguien se sentó a mi lado. No le hice caso. Seguí pensando. Volví a suspirar.
XX: ¿Por qué suspiras?
Me di la vuelta para ver quién era.
Yo: Por nada que te importe. –dije levantándome-
Justin: ¿Por qué estás así conmigo? –me cogió del brazo- No te he hecho nada para que estés así.
Yo: ¿Qué no me has hecho nada? Eso es poco.
Justin: ¿Y que te he hecho?  -dijo mirándome a los ojos-
Yo: Primero me conoces en un hotel y ya me invitas a cenar. Después me cantas una canción y me besas. Te digo que necesito tiempo y esa misma noche te vas sin decir nada. Estuve una semana en el hospital porque tuve un accidente por discutir con mis padres para ir a TU concierto –dije señalándole con el dedo- y estuve deseando salir para volver a verte y decirte lo que siento. Me cuelo en el backstage y después de una hora de tensión llegas tú, me descubres y te pones a gritar. Cuando te cuento todo lo que me había pasado y lo que estaba sintiendo y había sentido, me entero de que estás con Selena. Y encima, le mentiste sobre lo nuestro. Después volviste a por mí. Me dijiste lo que sentiste y lo que sentías y cuando estoy a punto de decirte todo lo que sentía en ese momento, te vas con Selena. ¿Y ahora pretendes que te vuelva a hablar?  Pues perdona que te lo diga pero a mí me da igual que seas Justin Bieber como si eres Michael Jackson. Para mí eres un chico como otro cualquiera y que solo por ser famoso no va a poder manejarme como a una muñequita. –tomé aire-
Justin: Pero Fanny, fue Selena la que me llevó a rastras. Además, sabes de sobra que yo te quiero a ti, sino no habría vuelto.
Yo:  Yo creo que tú tienes  boca para decir si quieres hacer algo o no. Y si me quieres am mí, ¿Por qué no le dices a Selena de una vez  que se valla?
Justin: Porque..
Yo: Déjalo. Basta de escusas.-dije interrumpiéndolo- Me has hecho mucho daño.
Justin: Vale, como quieras. Sólo dime una cosa. ¿ De verdad quieres que desaparezca para siempre?
Me quedé en silencio durante unos minutos. Mi corazón decía que no, pero mi cabeza decía que sí. No sabía qué decir.
Yo: Sí. –dije bajando la mirada-
Justin: Está bien. Entonces, no me volverás a ver más. –dijo con los ojos lagrimosos-
Justin se dio la vuelta y se montó en una furgoneta. Me quedé mirando la furgoneta mientras se alejaba. ¿Por qué había dicho que sí? Soy una imbécil. Ahora sí que lo he perdido. ¿Por qué todo es tan difícil? ¿Por qué siempre pierdo? Tengo ganas de morirme. Pero no me voy a suicidar. No he vivido 16 años para suicidarme ahora y sólo por un niño cualquiera. ¿Pero qué digo? ¿CUALQUIERA? Ese niño no es como otro cualquiera. Una lágrima me empezó a caer por la mejilla. Me la limpié. Sentía un gran vacío por dentro. No tenía ganas de nada. Sólo de estar en mi cuarto encerrada y no ver a nadie.
Entré en la comisaría. Claudia vino corriendo hacia mí.
Claudia: ¡Fanny! –dijo abrazándome-
Yo: Cariño, no puedo ir a comer con vosotros..
Claudia: ¿Por qué? –dijo con lágrimas en los ojos-
Yo: Es que me encuentro mal..
Claudia: Pero yo quería que tú vinieras..
Yo: Lo sé, pero me duele mucho la cabeza. Si quieres otro dia vamos a comer todos, ¿vale?
Claudia. Vale.. –dijo no muy convencida-
M.de Claudia: Fanny, ¿Quieres que te llevemos a casa?
Yo: No, no hace falta. Ya voy yo andando.
Isa: Lorena, Antonio, la llevo yo. Id hacia el restaurante, después iré yo.
P. de Claudia: Vale, como quieras.
Me despedí de todos ellos y salimos de la comisaría. Caminamos hasta su coche. Tenía un Skoda color champán. Me monté en el asiento del copiloto. Isa arrancó el coche y nos pusimos en camino.
Isa: ¿Ha pasado algo? Sé que no te duele la cabeza. Es por Justin, ¿verdad?
Yo: Pues..sí- agaché la cabeza-
Isa: ¿Qué ha pasado ahora?
Yo: Pues lo de siempre. Más bien ahora le he dicho que me ha hecho mucho daño y todo eso y él me ha preguntado si yo quería  que se marchara y le dije que sí. Cometí un error. Me dijo que ya no lo volvería a ver nunca más si eso era lo que yo quería. Es por ahí – le señalé la calle-
Isa: Creo que decir que sí es lo mejor que has podido hacer.-giró a la derecha en la calle que le dije-
Yo: ¿Por?
Isa: Porque si cuando está aquí o estás con él te acaba haciendo daño , lo mejor será que se valla. Así no te hará más daño. Lo olvidaréis y seguiréis con vuestra vida.
Yo: Ahora por aquí- le señalé otra calle- Pues no creo eso. Él si se olvidará de mí. Pero yo de él no. ¿No ves que es el famoso del momento, sale en todas las revistas, canales de televisión y casi todas las niñas cantan sus canciones?
Isa: Si te lo propones, conseguirás olvidarlo. –paró el coche, habíamos llegado-
Yo: Va a ser un poco difícil.- suspiré-
Isa: Si crees en ello lo suficiente, podrás hacerlo.
Yo: Bueno, intentaré conseguirlo. –dije saliendo del coche-
Isa: Espero que lo consigas. Ahora, me tengo que ir. –dijo despidiéndose de mí con un beso- Y sé fuerte.
Yo: Lo seré, tranquila.
Isa se montó en el coche y se fue. Me dirigí a la puerta de mi casa. Abrí la puerta y entré. Mis padres estaban en el salón.
Mamá: ¿No te ibas a comer? –se extrañó al verme-
Yo: Sí, pero me duele la cabeza –dije tocándome la frente- Prefiero quedarme en casa.
Mamá: Mm.. Bueno pues entonces, ¿Qué os parece si llamamos al telepizza?
Yo: A mí me da igual. No tengo hambre. –dije subiendo la escalera-
Papá: Bueno pues guardaremos tu parte por si te entra hambre, ¿quieres?
Yo: Como queráis.
Llegué a mi habitación. Tiré la mochila al suelo y me tumbé encima de la cama. Puse la música flojito y me sumergí en mis pensamientos.
A los 10 minutos mi madre entró en la habitación. La miré.
Yo: ¿Que quieres mamá?
Mamá: Sé que no te duele la cabeza. ¿Qué te pasa? –se sentó en la cama-
Yo: Que soy una imbécil mamá. No sabes todo lo que ha pasado con Justin.
Mamá: ¿El qué ha pasado? –dijo acariciándome el pelo-
Yo: De todo. Primero voy al concierto y me colé en el backstage, le conté todo, después vino Selena..- Se lo conté todo sin saltarme nada-
Mamá: ¿Sabes lo que te digo? Que decirle que se fuera es lo mejor que has podido hacer.
Yo: Otra. –dije dándome un pequeño tortazo en la frente-
Mamá: ¿Otra?
Yo: Sí, otra. Isa también me dijo que es lo mejor.
Mamá: Veo que Isa da buenos consejos. Pues, no crees que si somos dos los que te lo decimos, ¿es porque tenemos razón?
Yo: Sí, mamá. Intentaré olvidarlo..
Mamá: Pero no te preocupes mi vida, hay más chicos. No dependes de él.
Yo: Ya lo sé..
Mamá: Ahora me voy a comer. ¿Vienes?- dijo levantándose-
Yo: No tengo hambre.
Mamá: Como quieras. Pero no estés así.  Y recógeme esto que parece una leonera.–dijo mientras salía de la habitación-
Yo: Ya vooooy..
Me levanté de la cama y empecé a recoger las cosas. Abrí el armario para guardar la ropa que estaba por medio y se me calló una cosa encima. Mi diario. Estaba lleno de polvo. Lo limpié y me senté en el escritorio. Lo abrí por la primera página. WOW.. Esa era de cuando tenía 10 años. El día de la excursión. Fuimos a la granja escuela. Pasé la hoja. Había fotos de ese día pegadas. Me quedé mirándolas. En una salíamos Miri y yo tumbadas en el césped. En otra perseguíamos a una gallina. Se nos veía felices. En otra salía yo montada en un caballo gris.
Pasé la hoja. La siguiente era de cuando nos fuimos de viaje en verano con todos los primos. En ese no había fotos. Seguí pasando las hojas hasta que llegué a la última que había escrito. De hace 3 años. Cuando tenía 13. El día de mi cumpleaños. Las chicas me regalaron un oso peluche muy grande. Todavía lo tenía encima de la cama. Me quedé mirándolo. Me levanté, lo cogí y lo abracé muy fuerte. Volví a sentarme. Miré las fotos que había. En una salíamos todas juntas sonriendo y abrazadas. En otra salíamos Rocío y yo, en otra yo con Inma y así con todas. Con la última foto me entraron ganas de llorar. Salía yo con mis abuelos. Con los de parte de madre y padre. Mis abuelos por parte de padre fallecieron una semana después de mi cumpleaños. Lo pasé fatal. Cerré los ojos. Un lágrima calló por mi mejilla, y así una tras otra. Desearía volver a tenerlos aquí, conmigo. La abuela siempre me daba consejos y hacíamos la comida juntas, y el abuelo siempre se alegraba de verme. Me acuerdo que siempre que íbamos a comer a su casa me daba un chupachups. Llegó un momento en el que yo, cuando llegaba, automáticamente le ponía la mano para que me lo diera y él se reía y me chocaba la mano. Los extraño.
Me quedé pensando durante unos minutos, ¿Y si sigo escribiendo? Sí, así dentro de unos años, cuando vuelva a leer, me acordaré de todo. Me levanté de la silla, terminé de recoger todo y busqué un bolígrafo. Cuando lo encontré me senté delante del escritorio. Lo abrí por la página que estaba libre y empecé a escribir.